El impuesto al plástico un año después: Cuánto dinero están tirando a la basura los restaurantes que aún no usan cartón

impuestos plástico en envases

Desde el 1 de enero de 2023, España aplica el impuesto al plástico, llamado Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico No Reutilizable. Una medida incluida dentro de la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular. 

Tres años después de su entrada en vigor, la realidad del sector de la hostelería revela una situación curiosa. Muchos negocios siguen utilizando exactamente los mismos envases de plástico que antes. Y lo hacen, en muchos casos, sin ser plenamente conscientes del impacto económico que eso supone.

Surge entonces la pregunta que muchos negocios todavía no se han hecho: ¿cuánto dinero están perdiendo realmente por seguir usando envases de plástico?

¿Qué es realmente el Impuesto al Plástico y cómo funciona?

Su nombre oficial es Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico No Reutilizables [enlace externo, abrir en nueva ventana], y se trata de un tributo indirecto creado por el Estado para reducir el uso de plástico de un solo uso y fomentar materiales más sostenibles. 

La lógica detrás del impuesto es sencilla. Si el plástico de un solo uso tiene un coste fiscal, el mercado tenderá a buscar alternativas más sostenibles.

¿A qué productos afecta el impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables?

El impuesto se aplica a envases no reutilizables que contienen plástico, especialmente cuando están diseñados para contener, proteger o transportar productos:

  • Envases de comida para llevar.
  • Bandejas de plástico para alimentos.
  • Tapas de plástico para recipientes.
  • Tarrinas y recipientes para salsas.
  • Films y envoltorios de plástico.
  • Vasos, tapas y cubiertos con componentes plásticos.
  • Envases multicapa que contienen plástico.

Es decir, la mayoría de los envases que durante años han sido habituales en el delivery y la comida para llevar.

¿Quién tiene que pagar realmente el impuesto plástico?

Según la normativa, los contribuyentes del impuesto al plástico son:

  1. Fabricantes de envases de plástico en España
  2. Importadores de envases plásticos
  3. Empresas que adquieren envases plásticos desde otros países de la Unión Europea

Sin embargo, en el funcionamiento real del mercado, ese coste fiscal se traslada al precio del envase. Y quien compra el envase, distribuidores, mayoristas o restaurantes, termina absorbiendo ese incremento.

¿Cuánto se paga exactamente de Impuesto del Plástico?

El Impuesto del plástico tiene un tipo impositivo único [enlace externo, abrir en nueva ventana]:

ConceptoImporte
Impuesto sobre plástico no reciclado0,45 € por kilogramo

Esto significa que cada kilo de plástico virgen presente en envases no reutilizables genera un coste fiscal de 0,45 €.

¿Cuánto dinero puede estar perdiendo un restaurante al año por el Impuesto al Plástico?

Supongamos este escenario:

  • 100 pedidos al día
  • Cada pedido utiliza un envase de plástico medio de 25 gramos
  • El plástico del envase es plástico no reciclado, que es el que grava el impuesto
  • Recordemos el dato clave del impuesto: 0,45 € por kilogramo de plástico no reciclado.

Ahora hagamos números.

  1. Primero, convertimos el peso del envase a kilogramos: 25 gramos = 0,025 kg
  2. Si el restaurante usa 100 envases al día: 0,025 kg × 100 = 2,5 kg de plástico al día.
  3. Ahora aplicamos el impuesto: 2,5 kg × 0,45 € = 1,125 € al día.

Puede parecer una cantidad pequeña. Apenas más de un euro diario. Muchos negocios ni siquiera se darían cuenta. Pero el efecto aparece cuando ampliamos la perspectiva al cálculo anual:

ConceptoCálculo
Pedidos diarios100
Plástico por envase25 g
Plástico diario utilizado2,5 kg
Impuesto por kg0,45 €
Coste diario estimado1,13 €
Coste anual (365 días)412 € aprox.

Más de 400 euros al año en impuestos asociados únicamente al plástico de los envases principales. Pero este cálculo es extremadamente conservador. En realidad, un pedido suele incluir más elementos de plástico: tapa del envase, recipiente para salsa, film protector, envases secundarios, bolsas con componentes plásticos, etc.

Si sumamos esos elementos, el peso total de plástico por pedido puede duplicarse fácilmente. En ese caso, el impacto fiscal anual puede superar los 800 o incluso los 1.000 euros para un restaurante de tamaño medio. Y para negocios con mayor volumen (200 o 300 pedidos diarios) la cifra empieza a crecer rápidamente.

Los envases de cartón son la alternativa que está creciendo en hostelería

Frente al aumento del coste asociado al Impuesto del Plástico de un solo uso, muchos negocios de hostelería están empezando a replantearse el tipo de envase que utilizan para servir su comida. Y en este nuevo escenario, los envases de cartón se están consolidando como una de las alternativas más sólidas para bares, restaurantes y negocios de delivery.

Muchos de estos envases de cartón tienen características que hace unos años eran difíciles de imaginar. Por ejemplo:

  • Envases sin plástico fabricados completamente con fibra vegetal
  • Envases reciclables, diseñados para integrarse fácilmente en el circuito de reciclaje del papel y cartón
  • Envases compostables, que pueden degradarse en condiciones controladas

Además, utilizar este tipo de packaging facilita el cumplimiento de la normativa ambiental que se está desarrollando tanto en España como en el resto de Europa.  

Y para muchos negocios, el cambio tiene también una lógica económica. Adoptar envases de cartón puede aportar varias ventajas:

  1. Evitar el coste asociado al impuesto sobre el plástico
  2. Mejorar la imagen ambiental del restaurante
  3. Anticiparse a futuras regulaciones sobre envases

Y hay un factor que a menudo se subestima, la percepción del cliente. Un envase más responsable transmite la idea de que el restaurante se preocupa por el impacto de su actividad.

Conclusión: el impuesto que premia a quien cambia antes

Acerca del Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico No Reutilizables, no todos los negocios están reaccionando igual. Algunos siguen utilizando exactamente los mismos envases que antes, absorbiendo ese aumento de coste como un gasto más. Y otros, en cambio, han decidido adelantarse. 

Cada vez más establecimientos están optando por envases de cartón, soluciones reciclables o packaging sin plástico. Y ahí aparece una dinámica que se repite en muchos sectores cuando llega una nueva regulación. 

Quién se adapta antes suele tener ventaja. Ventajas en costes, en posicionamiento de marca y ventaja frente a futuras normas que, muy probablemente, seguirán restringiendo el uso de plásticos de un sólo uso en Europa.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *